Vas a morir

¿Ya eres consciente de ello?

Publicado por Pablo Galera el 12 de agosto del 2020

Sí, tú también vas a morir, pero no nos pongamos melodramáticos. ;-)

Supongo que con ese título he captado tu atención. Obviamente esa era mi intención. Ahora que lo he conseguido, hablemos con calma sobre uno de los asuntos que ha atormentado a la humanidad desde su origen.

Tomar consciencia de que uno va a morir, no de que la muerte existe como un concepto filosófico más, sino que uno dejará de existir, al menos tal y como entendemos la unicidad, esa cualidad de ser único, irrepetible, nos puede servir para revisar cómo estamos viviendo. Si te das cuenta de que un día morirás, de que tarde o temprano pasará, entonces ¿cómo puedes seguir desperdiciando lo que te quede de vida?

Muchos recordareis a Eduard Punset cuando dijo durante una entrevista en el programa "El convidat" de TV3, que "No está demostrado que me vaya a morir". Sin embargo, unos años después él también murió.

Todos vamos a morir, esta es la única certeza que tenemos, y por ello es el acto más justo y universal que existe. De la muerte nadie escapa.

Imagen de Darvin Santos en Pixabay

Que se trata de un tema tabú para nuestra sociedad lo demuestra la infinidad de eufemismos que tenemos: cesación, deceso, defunción, expiración, fallecimiento, fenecimiento, fin, finamiento, perecimiento, trance, óbito…

Para mí la pregunta importante es, si te das cuenta, si eres consciente de que vas a morir, tarde o temprano, ¿cómo quieres vivir el resto de tu vida?

Esa pregunta abre el gran melón, muchas otras surgen a raíz de ella. ¿Estás satisfecho con tu vida?¿Estás viviendo la vida que quieres?¿Te gustaría hacer algún cambio?... Al final la gran pregunta es ¿qué es lo que más te importa? Revisa si tu vida está alineada con la respuesta a esa pregunta.

En coaching hacemos muchas preguntas de este tipo. Por ejemplo, le preguntamos al cliente si sus valores más importantes están presentes en su vida. Muchas veces resulta que no es así. Es un momento realmente duro, cuando tomas consciencia de que esos grandes valores, cada uno tiene los suyos, no están tan presentes en tu vida como a ti te gustaría. O sea, no estás viviendo como querrías. No eres coherente, hay una brecha, a veces un abismo, entre la vida que estás viviendo y la que te gustaría estar viviendo.

Obviamente hay muchos factores que no dependen de uno. Por mucho que quieras jugar al fútbol como Messi, lo tienes difícil. Pero en la inmensa mayoría de casos, y siendo realistas, no necesitamos tanto. Se suele llegar a una frase del estilo “me conformaría con…”, que sería la respuesta a la gran pregunta que antes mencionaba. Pero ojo, sin malinterpretaciones, no estoy hablando de resignación. Estoy hablando de vivir una vida plena, una vida llena de sentido, pero con los pies en el suelo.

Quiero acabar esta entrada citando una frase de la película “El Guerrero Pacífico”(Peaceful Warrior). Esta película está basada en un libro de Dan Millman, así que supongo que se le debe adjudicar a él:

“La muerte no es triste, lo triste es que la gente no sepa vivir.”


Comentarios

Hola Pablo.

Quisiera añadir una pequeña reflexión personal acerca de este tema.

Preguntas tipo como "si uno está conforme con su vida" o "me gustaria...", como indicas en tu blog, me parece, en cierta manera, marcar objetivos, metas, que en demasiadas ocasiones acaban en falsas ilusiones o frustraciones. A mi parecer, ¿de que sirven los objetivos a sabiendas de que vas a morir? No es muy lógico, por lo menos a medio o largo plazo, no?Por eso, creo q una pregunta más afinada podría ser...¿estas en paz con todo en este instante? Para que mas, no? Si supieses que vas a morir en tres meses...¿quieres ser como Messi o simplemente quieres disfrutar jugando al fútbol?No se si me explico bien... Esta podría ser mi primera pregunta, no? Porque....me gustaría ser como Messi, o me gustaría jugar como Messi? Seria otro tema ya, no?

Chao

Pedro Sm


Hola Pedro,

Primero quiero agradecerte que hayas decidido hacer un comentario y que seas tan sincero. ¡Es una gran aportación!

Son muchas preguntas, intentaré responderlas todas en una misma explicación.

Los objetivos o metas siempre los marca el coachee (el cliente), jamás el coach. Únicamente el coach debe asegurarse de que estos sean válidos para poder trabajarlos con coaching. No todos lo son. El objetivo de un proceso de coaching debe cumplir con los requisitos SMART, esto quiere decir que debe ser específico, medible, alcanzable, realista y que se pueda fijar en el tiempo. Por eso si el coach observa que el objetivo no cumple con esos requisitos, y por tanto que puede acabar en falsas ilusiones o frustraciones, tal y como comentas, no aceptará este objetivo para el proceso de coaching. Por eso, por ejemplo, si el coachee o cliente quiere jugar como Messi, esta meta no puede ser aceptada por el coach. Sin embargo si lo que quiere es jugar a fútbol, en principio se podría aceptar. No obstante, un buen coach preguntará para qué quiere jugar a fútbol. Siguiendo con el ejemplo, es posible que quiera jugar a fútbol para pasar más tiempo con sus amigos. Entonces sería posible que lo que realmente quiere es disfrutar de la compañía de sus amigos durante más tiempo. La vida va pasando, más vale aclarar lo que uno quiere realmente.

Me parece muy acertado tu comentario en forma de pregunta “¿estás en paz con todo en este instante?¿Para que mas, no?”. Correcto, así es. Por eso, para estar en paz con este instante es bueno preguntarse si uno está viviendo como quiere, si su vida está alineada con sus valores, si merece la pena levantarse de la cama cada día. Normalmente, no es tanto el objetivo en sí mismo, como que uno sienta que está caminando hacia él. Cuando uno no sabe para qué está haciendo lo que hace cada día, cuando no sabe hacia dónde va, se suele perder. De este modo es fácil caer en unas rutinas que hacen que uno vaya por la vida en modo “piloto automático” y se sienta desconectado. Por eso decía séneca: “Si no sabes hacia dónde se dirige tu barco, ningún viento te será favorable”.

Una vez que sabes hacia dónde vas, simplemente disfruta del camino. Como decía Antonio Machado en su famoso poema: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. Mientras tanto irás consiguiendo tus objetivos y tu vida será cada vez más la que realmente quieres vivir. Con la mirada puesta en el futuro que quieres, y sabiendo de dónde vienes, presta atención al momento presente, el único que realmente existe.

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