El coach como experto

Los peligros del conocimiento

Publicado por Pablo Galera el 27 de noviembre del 2020 Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Aclaraciones básicas

Considero que es necesario aportar un poco de luz en el ámbito del coaching profesional, sobretodo en su difusión. Por este motivo he decidido escribir esta entrada, para aclarar algunos conceptos que, a mi entender, se están degradando. Y esto causa un perjuicio a la profesión misma.

En el mundo del coaching hay un problema, y no es menor, y me refiero al uso completamente desafortunado de las palabras coach y coaching. Podríamos discutir sobre el poco acierto a la hora de haber elegido estas palabras, según mi opinión, pero en todo caso ese sería un debate poco útil en este momento, pues ya se han extendido y popularizado. Hoy me quiero centrar en otra cosa, hoy quiero hablar sobre el uso que se les está dando. Hay que diferenciar bien entre lo que es una especialidad de coaching y lo que es “otra cosa”. Si requieres un experto en un área concreta que te pueda aconsejar entonces no necesitas coaching sino mentoring.

Definiciones

Pero entonces, ¿qué es un coach y qué es el coaching? Vayamos pues a las definiciones. La palabra coaching no está en el Diccionario; esto muestra la RAE en su web oficial al buscar dicho término. Pero si buscamos coach es todavía peor, ya que la definición es del todo incorrecta, pues aunque aciertan en diferenciar entre coach y coach deportivo, no lo hacen en la primera acepción, definiéndolo como “Persona que asesora a otra para impulsar su desarrollo profesional y personal”. Por tanto según la RAE, es un asesor. Se equivocan y deberían corregirlo; un coach no asesora ni da consejos, como mencionaba antes, esa es otra profesión.

En el coaching, uno de los problemas con los que nos encontramos es que al tratarse de una profesión nueva y sin regulación, ni siquiera hay una definición estándar. Hay muchísimas definiciones, cada una desde su mirada particular, y algunas, con las que me siento más cómodo, contienen la palabra arte. Una buena definición en este sentido sería:

"Es el arte de liberar el potencial interior y de utilizarlo con coraje".
Escuela Transpersonal de Coaching

"Coaching es el arte de hacer preguntas para ayudar a otras personas, a través del aprendizaje, en la exploración y el descubrimiento de nuevas creencias que tienen como resultado el logro de sus objetivos".
ESCUELA EUROPEA DE COACHING

Una definición más completa y técnica podría ser la siguiente:

"Es una relación profesional mediante la cual el coach acompaña al coachee en un proceso reflexivo, creativo y motivador de aprendizaje, para que le inspire a maximizar su potencial personal y profesional, consiguiendo lograr una meta fijada y obteniendo resultados extraordinarios."

Puntualizando que por coach entendemos el profesional del coaching, y por coachee quien recibe el coaching, que normalmente es el cliente.

Esta última definición es la mía propia; sí ya sé que no contiene la palabra arte y que antes he mencionado que me sentía muy cómodo con ella, pero en esta entrada estoy hablando exclusivamente del coaching profesional. En otro contexto se podría substituir “relación profesional mediante la cual” por “es el arte mediante el cual”.

Tipos de coaching

Laura Chica en su libro “Pon un Coach en tu Vida” (Ed. Alienta, Barcelona 2015) habla sobre modelos de coaching, tales como coaching ontológico, sistémico y coactivo. Comenta que existen diferentes tipos de coaching en función de quién sea el cliente, y enumera algunos: Life coaching (coaching para la vida), coaching ejecutivo, coaching organizacional, entre otros. Así que habría que diferenciar entre modelos, que se refieren a la diferentes escuelas, con sus formas de entender el coaching, y los tipos, que hacen referencia a las especialidades.

Hoy en día existe casi un tipo de coach o de coaching para cada profesión. Hay profesionales que se definen como: coach nutricionista, coach laboral, coach para artistas, coach para parejas, etc. Otros directamente están aplicando la etiqueta “coach” delante o detrás de cualquier profesión. Pero no todo el monte es orégano o no es oro todo lo que reluce.

El coach como experto

Imagen de Scottslm en Pixabay

Cuando un coach se presenta como “un coach experto en…”, presta mucha atención a que viene a continuación, pues el coach solo debe ser experto en coaching. Se ha comprobado que tener muchos conocimientos sobre una materia o área puede llegar a ser incluso peor, ya que al coach le resultará mucho más difícil no añadir nada suyo en el proceso. No estoy diciendo que no pueda hacerlo, pero sí que le resultará más complejo. Si te interesa saber más sobre este tema te recomiendo el libro “Coaching” (Ed. Paidós, Barcelona 2009) de John Whitmore, uno de los padres del coaching moderno. En ese libro, que es fundamental para todo coach, Whitmore advierte sobre los “peligros del conocimiento”. Explica que formaron a muchos coaches expertos en tenis para mejorar la práctica de este deporte, hasta que se quedaron sin profesores de tenis disponibles. Así que formaron como coaches a profesores de esquí para hacer coaching con los alumnos de tenis, y los resultados en algunos casos fueron mejores, hasta el punto que tuvieron que ampliar la formación de los coaches de tenis para ayudarlos a separarse de sus conocimientos técnicos.

Como es obvio un coach puede ser experto en muchas cosas, pero relacionadas de algún modo con el coaching mismo o con su práctica, por ejemplo sobre PNL, liderazgo, sobre organizaciones, empresas, educación, familias, etc. Por tanto es perfectamente legítimo que un profesional se denomine coach de equipos, coach organizacional, coach personal, etc. pero no tanto si se presenta como coach experto en finanzas, coach experto en lenguas, coach experto en (cualquier profesión).

En mi caso yo suelo presentarme como coach transpersonal, haciendo referencia al modelo, como diría Laura Chica, de formación de coaching que he tenido. En realidad para mi esto no es lo verdaderamente importante, pues todos usamos la metodología del coaching, y todos intentamos ayudar al coachee o cliente al nivel más profundo posible. Pero define la mirada que tengo, la transpersonal. Ya escribiré otra entrada sobre este tema. Sin embargo, mi especialidad es el life coaching (coaching de vida o personal). Desde el principio me ha interesado el coaching de equipos y el organizacional. Y últimamente me estoy especializando en el coaching para artistas. El tiempo dirá.

Como punto final, y siendo coherente, siempre que puedo tan solo me defino, profesionalmente, como coach.

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